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Vivir en el extranjero no es fácil, y lograr que la familia y los hijos se adapten a la nueva vida se convertirá en una de las prioridades una vez que te instales. A la mayoría de las personas que están por mudarse al extranjero les encanta la idea de conocer nuevas culturas, tanto niños como adultos.

De todos modos, por más que la familia esté muy entusiasmada, el proceso de relocation puede resultar cansador, estresante o algo desilusionante en las primeras etapas.

No solamente se trata de dejar amigos y familiares atrás, también hay que realizar una serie de ajustes en la vida cotidiana que pueden parecer desalentadores.

La falta de adaptación del cónyuge o los hijos es la causa más frecuente de fracaso en las asignaciones laborales.

Estos consejos te ayudarán a garantizar que tu experiencia de relocation sea positiva, permitiendo que tu familia disfrute el proceso y guarde hermosos recuerdos de este período el extranjero.

1- Investiga a fondo el nuevo destino:

Antes de informar a tus hijos sobre la mudanza, lee todo lo que puedas acerca del país y la ciudad de destino. Aprende lo que puedas sobre su cultura, geografía, estilo de vida, economía, servicios disponibles, tradiciones, gastronomía, entretenimiento, etc. Si muestras conocimiento sobre el lugar adonde se mudarán, podrás presentarle un panorama más confiado y claro a tus hijos, lo que les hará sentirse más seguros. Cuando se desconoce algún aspecto de la vida en el futuro inmediato, los niños pueden sentir miedo o estrés porque no saben lo que les espera.

Puedes mostrarles fotos o datos interesantes que los entusiasme. De todas formas, no les muestres el panorama de color de rosa: también menciona paulatinamente los aspectos menos atractivos del nuevo destino.

2- Analiza las opciones con tu pareja:

El hecho de que tu esposa o esposo te acompañe en la asignación laboral extranjera no significa que deba renunciar a todo en su vida actual. El trabajo remoto es actualmente una opción utilizada por muchas empresas: si tu pareja trabaja, analiza qué posibilidades hay de que siga trabajando para la misma compañía desde el nuevo destino. Si necesita encontrar un nuevo trabajo, es importante que tenga el tiempo suficiente para que inicie el proceso de búsqueda mucho antes de mudarse.

3- Involucra a los niños desde el comienzo:

Una vez que tú y tu pareja hayan tomado la decisión de mudarse, involucra a tus hijos lo antes posible, de forma que ellos también puedan aportar cuáles son sus miedos o deseos. Si ocultas información, los niños lo percibirán y tendrán miedo al desconocer qué está pasando. Puedes animarlos a leer o buscar información sobre el nuevo destino, a decidir qué objetos personales desean llevar y a ayudar a embalar. No presentes falsas expectativas o hagas promesas que no puedas cumplir.

4- Hagan un viaje previo:

Si es posible, lleva tu familia de vacaciones para conocer el país o ciudad donde se mudarán. Esto no solamente te servirá para conocer de primera mano cuál será tu realidad laboral sino también a que tu familia pueda hacerse una idea de lo que les espera al establecerse allí. Con unos pocos días basta, mejor en temporada baja si es un centro turístico para favorecer el contacto con los lugareños.

5- Solicita a tu empleador cursos de idiomas y formación intercultural:

En el paquete de beneficios que te ofrezca tu empleador, solicita que incluya formación para los miembros de tu familia. Ellos saldrán de una zona de confort para adentrarse en un terreno desconocido. La posibilidad de comunicarse en el idioma local les facilitará muchísimo la adaptación. La formación intercultural antes y durante la relocation puede incluir visitas a museos o excursiones.

Los dictados de los cursos de idiomas presentan varias alternativas: presencial o a distancia, en grupo o individuales, o con un profesor a domicilio.

6- Prioriza el aspecto de la educación:

Una de las formas más efectivas de lograr que los niños se adapten en la relocation es mudarse al inicio del año escolar en el país de destino. En ese momento, muchos de sus compañeros serán “los chicos nuevos”, lo que facilitará la integración.

Por otro lado, si bien es cierto que los niños aprenden idiomas más fácilmente, analiza no inscribirlos en una escuela donde se hable sólo el idioma local. Los expertos en relocation aconsejan que los niños inicialmente comiencen en una escuela bilingüe para que tengan lo mejor de ambos mundos: una experiencia transcultural y la seguridad de poder usar su propio idioma.

Los programas de educación varían mucho de un país a otro. Tómate el tiempo necesario antes de decidir la escuela, colegio secundario o universidad adonde asistirán tus hijos. Si alguno de ellos tiene necesidades especiales, analiza si la escuela incluye las facilidades o servicios que requiere. En general, en las escuelas públicas hay una mayoría de estudiantes locales, por lo que, si no manejan bien el idioma, les será más difícil la integración. Las escuelas bilingües suelen ser privadas en la mayoría de los países.

Se recomienda que no busques casa hasta no decidir a qué escuela asistirán tus hijos. Los problemas de tránsito en las horas pico o la falta de transporte disponible pueden conspirar contra la adaptación de toda la familia.

Además de la empresa de relocation que suelen recomendar establecimientos educativos y acompañar a visitarlos, otra forma de investigar es unirse a foros de expatriados o a grupos de Facebook de esa ciudad.

7- Comparte con ellos el mayor tiempo posible:

Los adultos tendemos a enfocarnos en aspectos prácticos de una mudanza internacional, como los asuntos legales. Trámites o formas de empacar. Los niños suelen sentirse confundidos antes tanta vorágine de cambios y necesitan tiempo para dejar atrás familiares y amigos. No te olvides de dejar tiempo para que se despidan de su hogar, comunidad y escuela actuales.  Puedes organizar una fiesta de despedida para tus hijos y sus amigos, o pasar un día visitando los lugares favoritos antes de mudarse. Esto ayudará a que cierren un proceso y puedan avanzar y enfocarse en el futuro.

Cuando lleguen al nuevo hogar, es aconsejable pasar el mayor tiempo posible con tu familia, si es posible antes de comenzar tu asignación laboral o bien dedicándoles las horas libres y fines de semana.  Explora la ciudad con ellos para familiarizarlos con su nuevo entorno. Sé entusiasta con todo lo que visitas; su entusiasmo tendrá un efecto positivo en ellos. Puedes presentarte a las familias que viven cerca y visitar clubes para los que puedan tener tiempo. Si han llegado antes de que comience el período escolar, búscales otra actividad a los niños, como escuelas de verano, para que estén ocupados e interactúen con los otros niños del vecindario.

8- Contáctate con expatriados:

Incluso antes de mudarse, la información y los vínculos que puedas comenzar a tender con la comunidad de expatriados en la ciudad de destino, puede ser uno de los recursos más valiosos con que puedas contar. Ellos ya han pasado por el mismo proceso y tiene información muy valiosa para ayudar a la adaptación de la familia. Puede preguntar a otros extranjeros que viven en el país sobre cómo funcionan las cosas y planificar su estilo de vida en consecuencia.

Reunidos en foros online o grupos, suelen tener actividades semanales o mensuales para expatriados. Esta podría ser una excelente forma de conocer y socializar con otras personas de ideas afines.

9- Elige una casa y hazla un hogar:

Si tu familia está acostumbrada a vivir en una casa con jardín, es posible que odien estar encerrados en un departamento cuando se muden.  Los tipos de casas y construcciones difieren mucho de un país a otro. Si la compañía para la que trabajas te buscará la vivienda, solicita fotos o un paseo virtual, que es muy frecuente en las inmobiliarias. Ten en cuenta la seguridad y accesibilidad de los alrededores.

Una vez que decidan cuál será su casa, es mejor hacer lo posible para que se convierta en un hogar, aunque el tiempo del contrato en el exterior no sea tan prolongado. Esto se puede lograr colocando fotografías, pequeños muebles y objetos preferidos de la familia, incluyendo juguetes o las mantas preferidas de los más chicos. Es importante seguir manteniendo la rutina y tradiciones familiares, aunque no sean comunes en el nuevo país.

10- Relaciónate con la comunidad:

Si bien es una gran idea reunirse con otros expatriados, hacer amigos con los lugareños también es importante. Es probable que tu trabajo implique la relación con la gente local, pero tu familia no tendrá esa posibilidad al inicio. Además de hablar el idioma local, hazlos conocer las costumbres y tradiciones que se siguen en el nuevo país para asegurarte de que no ofendan a nadie. Un gesto que es perfectamente aceptable en Occidente puede considerarse grosero en Oriente y viceversa.

Para los niños, la práctica de algún deporte suele ser la forma más fácil de relacionarse con la comunidad local. Para tu pareja, el trabajo, estudio o realizar cursos de su interés suele ser la mejor opción para conocer gente.

11- Sé paciente y empático:

La empatía hacia tu pareja y el resto de la familia ayudará a mitigar el estrés y la presión adicional de la búsqueda de empleo y el proceso de relocation de todos. Muéstrales que comprenden cuánto han tenido que sacrificar y dales tiempo para adaptarse. Todo el proceso de mudanza consume mucha energía física y mental. Es probable que tú te encuentres trabajando, pero el resto de la familia deba lidiar con los problemas domésticos de instalarse. Esto puede provocar conflictos debido al estrés. Sé paciente y si lo necesitan, busca apoyo en la comunidad de expatriados o en la empresa de relocation contratada.

Fuentes: