Cómo evitar y combatir la depresión del expatriado

Mayo 31, 2018Mudanza InternacionalRelocation e Inmigración a Chile

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Cómo evitar y combatir la depresión del expatriado

Mayo 31, 2018 Mudanza InternacionalRelocation e Inmigración a Chile

Vivir en el extranjero es una experiencia apasionante y enriquecedora, pero la dificultad para manejar algunos aspectos emocionales pueden ocasionar la aparición de síntomas de depresión del expatriado.

La depresión es algo más profundo que andar de mal humor: puede ser muy debilitante, afectar las relaciones familiares, de pareja y laborales, afectar la salud física e incluso poner en peligro la propia vida.

¿Por qué un expatriado puede deprimirse?

 

Una de las causas más frecuentes, según los terapeutas que asisten en estos casos, es haber tenido expectativas utópicas, poco realistas o desmesuradas. La depresión del expatriado suele aparecer en personas que habían imaginado su nuevo destino como un paraíso terrenal donde todos sus problemas se solucionarían.

No solamente el trabajador que ha sido designado a un puesto en otro país es el que corre el riesgo de deprimirse: es muy frecuente que algún miembro de su familia (cónyuge, hijo o hija) sea el más afectado.

Otra de las causas frecuentes es el choque cultural, que suele minimizarse cuando se prepara el traslado. Las diferencias culturales no sólo abarcan el idioma, que obviamente es una barrera importante para superar. La nueva cultura tiene otros códigos, forma de hacer las cosas, desde los negocios hasta las rutinas domésticas, costumbres, horarios, etc.

Asociado a estas diferencias culturales suele presentarse un aislamiento social que es característico de todas las formas de depresión. El expatriado no se siente capaz de lograr lazos con la comunidad local y siente la pérdida de sus amigos y familiares que dejó atrás.

Cómo evitar la depresión del expatriado:

 

Las estadísticas dicen que un 25% de las asignaciones laborales en el extranjero fracasan y una de las causas más frecuentes es porque los expatriados no pueden superar barreras culturales , problemas familiares y relacionados con la salud. Estos factores pueden evitarse con una preparación adecuada antes del traslado y tomando las medidas necesarias para evitar las fallas relacionadas con la depresión. Estas son algunas de las soluciones que mejores resultados han obtenido.

Antes de partir:

  • Si la empresa empleadora ofrece cursos o formación previa acerca de la cultura del país de destino, no desaprovecharla. Que los miembros de la familia tomen clases del idioma debería ser una prioridad.
  • Hablar con expatriados que lleven un tiempo viviendo en el país. Escuchar su experiencia y ver si hay dificultades que se repiten pueden ayudar a tomar las medidas a tiempo para evitarlas.
  • Es importante tener claro qué esperar de la nueva asignación laboral, tanto desde el punto de vista de la empresa como del empleado. Hablar con claridad de las metas que se requieren alcanzar, así como del salario y los beneficios del expatriados.
  • Analizar qué posibilidades reales existen para el cónyuge de encontrar trabajo si así lo desea. El desajuste en los ingresos y actividades de los miembros de la pareja es una causa frecuente de depresión.

Al llegar:

  • Trace un plan para aclimatarse a la cultura local, por ejemplo, puede elegir una actividad 2 o 3 veces por semana para aprender más sobre la cultura.
  • Siga con los cursos del idioma si es necesario.
  • Una buena medida es tomarse un par de semanas antes de comenzar a trabajar para que la familia se establezca y pueda contar con apoyo práctico y emocional.
  • Mantenerse en contacto con familia y amigos por internet.
  • Es muy útil hacer contacto con colegas locales y posibles amigos fuera del ámbito laboral, así como buscar apoyo en alguna comunidad cercana de expatriados.
  • Trate de no hacer comparaciones entre su país o cultura y la que está conociendo. Hay que estar abierto a adaptarse.
  • Haga de su casa un hogar, con fotos o recuerdos familiares. Que no sea sólo un “lugar para dormir”.
  • Si es religioso, busque una iglesia cercana que pueda brindarle contención espiritual.
  • Salga los fines de semana con su familia, explore la nueva ciudad o país.

Los síntomas de la depresión del expatriado y cómo combatirla:

 

Si su familia o compañeros de trabajo le dicen que usted se está volviendo muy irritable, está con frecuencia de mal humor, duerme poco o mal, se siente siempre cansado o no tiene apetito, tiene poco interés en el trabajo o en otros aspectos de la vida es muy probable que la depresión haya golpeado su puerta. Algunas de las medidas simples que puede tomar para comenzar a salir de este estado son:

  • No sufra en silencio y busque ayuda. Lo primero que debe hacer es comunicar a la persona más cercana cómo se siente. Esta persona será la que lo pueda guiar para buscar ayuda profesional. Recuerde que la depresión del expatriado debe ser tratada por un profesional médico o psicólogo.
  • Haga una lista de objetivos. Si comienza todos los días con una lista de metas que le gustaría cumplir, es muy motivador y energizante verificar al final del día que la lista se completó.
  • Haga ejercicio al aire libre o yoga. Además de ser necesario para mantenerse en forma, todas las actividades físicas hacen que nuestro cerebro segregue serotonina, una hormona que nos provoca satisfacción y sensación de plenitud ideal para combatir la depresión.
  • No al encierro. Salga de su casa, solo o con su familia. El hogar puede ser un ámbito muy oscuro para dar rienda suelta a pensamientos negros. Ir al cine, a un espacio verde, leer un libro en un café, asistir a un espectáculo, etc. son formas de no aislarse.
  • Siga aprendiendo sobre la cultura local. Continuar con cursos o en contacto con locales ayuda a tener una nueva perspectiva de la situación real y también a tejer una buena red de contactos que pueden transformarse en amigos entrañables.

Sobre todo, una buena terapia con un profesional hará que este estado depresivo sea rápidamente cosa del pasado.

Fuentes: